Temporada de pulpo golpea a pescadores ribereños

A casi un mes de iniciarse a temporada de captura de pulpo en el estado, las condiciones climatológicas no han sido benéficas para el sector pesquero, con la entrada de dos fenómenos meteorológicos, que provocaron el movimiento del fondo marino, y han estado impidiendo, junto con las corrientes submarinas, la correcta explotación de la especie; a pesar de ello los hombres de mar no han bajado las manos probando suerte en altamar en búsqueda del molusco a fin de conseguir aprovechar buenas capturas al elevado precio en que se cotiza las especie, mismo que ronda los $120 por kilogramo, y que en zonas con mejores condiciones de pesca primordialmente en el oriente del estado, se llega a comercializar hasta el $125 pesos el kilo.

La baja producción del molusco de acuerdo con empresarios pesqueros, ha generado desesperación en el sector, ya que la falta de entrada de pulpo a congeladoras y bodegas obliga a continuar la lucha de precios, hecho que mantiene expectante al mercado internacional, el cual a pesar de su necesidad de producto, al no contar con el suficiente para solventar sus necesidades de demanda en sus mercados locales, se ha mostrado precavido al solicitar volúmenes de compra, esperando el momento en el que el precio del pulpo descienda para poder llevar a cabo sus pedidos al menor precio posible.

Dicha situación vendría a afectar al sector industrial pesquero de la zona, quienes comentan que si el precio del molusco desciende de repente, podría ser causa de pérdidas millonarias para el sector empresarial, por lo que esperan que la llegada del segundo viaje a registrarse en aproximadamente dos semanas, pueda traer estabilidad al precio del pulpo de una vez por todas, el cual posiblemente se mantenga por encima del límite de los $100 pesos por kilogramo, el cual continua siendo redituable para los sectores de pescadores, comerciantes e industriales en iguales condiciones, dándoles amplios márgenes de ganancias a cada uno de ellos.

Por otro lado la pesca del pulpo ha venido sufriendo diversas prácticas contrarias a los parámetros establecidos para mantener la sustentabilidad de la pesquería, situación que de acuerdo con personal de CONAPESCA, se encuentra bajo constante vigilancia; hace algunas semanas pescadores de Chicxulub puerto y de áreas entre esta comisaría y Dzilam de Bravo, fueron detectados llevando a cabo la captura del molusco por buceo, técnica ampliamente castigada, debido al nivel de depredación que se considera puede provocar, generando daños al equilibrio del ecosistema y afectando el valor comercial del producto producido en el estado; ya que de acuerdo  la norma, el único método de captura autorizada en el litoral yucateco, es a través del gareteo, técnica artesanal compuesta de un dispositivo hechizo con palos largos, hilos pulperos, plomos y que al final de cada línea lleva una carnada generalmente viva; debido a que esta técnica es selectiva y eco sustentable, lo que permite que la pesquería pueda continuar desarrollándose en el sitio sin afectar dañinamente a la especie, consumiendo únicamente a los ejemplares adultos fuertes que al menos han conseguido reproducirse una vez.

De la técnica ilícita, se han tenido reportes según dieron a conocer los oficiales de pesca, en diversas partes del estado, lográndose detenciones de ejemplares capturados por este método mientras se han encontrado siendo transportados en camionetas, en donde de igual manera se han detectado ejemplares por debajo de los pesos y tallas mínimas establecidas, por lo que aquellos que han sido atrapados con esta clase de producto se les han realizado decomisos del mismo, de sus unidades, y se les terminan aplicando sanciones que no bajan de los 1000 UMA.

Para finalizar los pescadores comentaron, que además de la depredación generada por el buceo para la captura del molusco, los propios buzos se ponen en riesgo, ya que al sumergirse en aguas que están siendo trabajadas por las lanchas pesqueras, estos corren el riesgo de quedar atrapados entre los hilos de las artes de pesca y asfixiarse o en su caso ser golpeados por las embarcaciones al emerger de repente.