Faros, los centinelas silenciosos.

Progreso, Yucatán a 29 de noviembre. A casi todos los paseantes a las costas no gustan los faros, cuando menos nos llaman la atención. Siempre ubicados en lugares estratégicos donde se alcanza a percibir el horizonte y señalan la importancia de la costa y sus peligros para los navegantes.

Un faro moderno no es sólo un punto iluminado, es mucho más aún. Cada faro tiene una altura determinada, con un giro y una secuencia lumínica con duración establecida y registrada en cartas de navegación internacionales. Cuando un barco divisa la primera luz clara de un faro puede ya estimar su posición y  verificar en una carta nautica mayores datos de la zona.

Si la  topografía lo permite se les ubica en sitios elevados para  aprovechar la altura natural que ayude a que sean visibles desde mayor distancia. Los faros siempre cuentan con gente encargada de su mantenimiento y operación diaria, impensable es que un faro no llegue a funcionar por una sola noche ya que eso pondría en riesgo la navegación, pero no quiere decir que eso no suceda, la mayoría de las veces por daños técnicos o incluso humanos, así que como todo en la navegación se les considera como ayudas de ubicación y no como algo infalible.

Nuestra Península de Yucatán cuenta con faros en litorales, islas y arrecifes, por lo cual hay una diversidad de ellos. Son variados en sus diseños y estilos, cada uno acorde a las necesidades marítimas o a según de la época de su construcción.

Concentrándonos en algunos de la costa norte,  podemos mencionar como  más antiguo al de “El Cuyo”, palabra que significa cerro y de ahí el nombre del puerto. Desde época maya se construyó ese cerro piramidal que es donde actualmente está montado el faro, era uno de los indicadores de referencia siempre útiles a españoles y piratas pues por su elevación destaca con claridad. En Rio Lagartos y en San Felipe los faros no están sobre la orilla del mar, sino dentro de los puertos, por lo cual los navegantes requieren de ubicar las luces de señalización para ingresar a dichos refugios. El faro de Yalkubul, entre San Felipe y Dzilam de Bravo  ha quedado como un islote separado de la playa por efectos de la erosión  costera por efectos del llamado incremento del nivel de mar derivado del calentamiento global, como tanto dicen los científicos.

El faro de Progreso es un bello ejemplo de la ingeniería naval, es una lástima que ya no se permitan visitas turísticas. Desde ahí arriba se contempla un panorama soberbio de la ciudad entera con el malecón, edificios emblemáticos y el puerto de altura con los buques que a él arriban.

En Sisal el faro se construyó encima del fuerte militar colonial, lo cual le agrega interés histórico al conjunto de defensa, aunque no es muy alto.

En lo personal dos faros me cautivan y cuando subo a ellos me dan ganas de quedarme mucho tiempo a disfrutar del paisaje: uno es el del arrecife de los “Alacranes” desde donde se contempla la vasta inmensidad del mar y las agua de los arrecifes coralinos de bellos y cambiantes colores azul claro, con sus islotes cercanos  y las aves que ahí abundan.

El otro faro cautivador  y  más accesible por estar sobre la costa es el de “El Palmar”, se ubica entre Sisal y Celestún equidistante a 28 kms de cada puerto, aunque solo por la ruta de Celestún se llega a él ya que el camino es transitable en camioneta salvo en ocasiones de inundaciones que se forman charcos grandes, como ahora sucede. Este faro permite contemplar el mar, las playas y la belleza inigualable la zona de la Ciénega, o “humedales” que es la palabra rimbombante que ahora emplea la comunidad científica. Yo le llamo “Ciénega” pues como decía el poeta don Fernando Espejo Méndez “se dice como se dice, y así está bien dicho, así nos entendemos”. Desde ahí arriba el paisaje se muestra surrealista, mágico y cautivador, manglares, aves, vericuetos y lagunas de color rojo tanino rebosante todo de vida en época de aguas y  cual paisaje desérticos en la época de secas en que los suelos se rajan.

De los faros lo mejor que puedo decir  es que los visiten.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.